| En Ntuzuma... en familia... |
Vivir en un barrio dónde no se ven blancos, en medio de una familia tan copada con la que nos tocó, era lo único que nos faltaba para quemar fusibles. Casi no se puede creer que el padre sea musulmán y a su vez hijo de un rastafari, o quizás es común, pero para esta banda de blanquitos, esto significaba la novedad máxima.
Menos se puede creer que Sosha sea un nombre de fantasía que el mismo se había creado, motivado por el hecho de llamarse Abdul, nombre que el padre puso a todos los hijos. A su vez Abdul Sosha era ex subcampeón mundial de karate, deporte que le había enseñado el padre. Para rematar estaba Sthe, el hermano mayor de la familia, que llegó para pasar el fin de semana en Durban, que es un cantante en ascenso en Johannesburgo, el cual cuenta con sus propios videoclips que se pueden ver a toda hora en un canal Sudafricano.
| Vico preguntándose cuanto falta... |
| Coco robot y Sosha luciéndo sus tatuajes... |
El township y el trabajo nos habían mantenido ocupados por unos cuantos días que resultaron muy ajetreados y cansadores. Todo llegaba a un punto de inflexión y los ánimos de la banda estaban minados por la carga emocional, el desgaste propio del viaje, y la necesidad grupal de realmente tomarse vacaciones y no prender una computadora, ni una cámara por un buen tiempo. Y más aún, y por sobre todas las cosas, que cada uno pueda hacer lo que se le cante de manera independiente.
Acá entonces es donde hace la entrada nuestra estrella principal quien arribó directamente a la ciudad para salvarnos de lo que estuvo a minutos de convertirse en un colapso grupal.
Con los niños jugando en el patio...
|
Sthe apareció luego de una juntada que hicimos en el cuartel de bomberos un viernes, en dónde por varios y repetidos, repito, varios y repetidos mal entendidos de producción, terminamos después de un día tremendamente desgastante, cocinando para 15 bomberos una comida improvisada a las 8 de la noche.
Esa comida nos robó el alma, la paciencia y la buena onda, no solamente con el mundo, sino entre nosotros. Hicimos lo que pudimos y logramos salir airosos de tamaño evento escuchando la ridícula frase en inglés que acusa: “complements for the cheff” que es algo así como “un aplauso para el asador”, pero mucho más careta y frío.
Del asado nos rescató nuestro cantautor estrella, y nos fue llevando medio engañados hacia uno de los pubs más elitistas de negros de la ciudad. Le habíamos dicho que no queríamos mucho reviente y se ve que lo paso por alto o definitivamente se cagó en ello, porque el lugar era un quilombito mucho más que importante.
Sthe, amigo del presidente, Coco Tecno y Vico metal...
|
Prometiste que esta foto no la poníamos Juli...
|
Apenas llegamos el humor se vio totalmente acabado cuando nos dijeron que no podíamos entrar por las bermudas y las zapatillas que teníamos puestas. A partir de acá la noche fue de Sthe y nos entregamos a él. Hizo una breve intervención y en medio minuto no sólo estábamos dentro del boliche, sino que además nos encontrábamos con birras gratis en la mano, en el medio del vip, rodeado de negros que querían saber todo sobre nosotros, con una larga noche por delante. Lección final para aprender que una situación puede dar un giro abrupto en menos del tiempo que te toma quejarte.
Así fue que la noche nos encontró rodeados de pudientes negros que nos compraban y nos invitaban todo, a la vez que los que estaban afuera del vip nos miraban como bichos de otro planeta. Rompimos el hielo y salimos del Vip con Sthe, su novia y dos nuevos amigos que declaraban trabajar directamente con el presidente de turno, Jacob Zuma.
Van cambiando las caras...
|
| Cara de felicidad mezcla con preocupación y euforia... |
| Borrachera... |
Al ritmo de la canción de moda de Black Eye Peas y totalmente eufóricos por el alcohol que venía en ascenso rápidamente, nos metimos de lleno al medio de la pista a improvisar pasos de bailes, mientras que todos los negros de alrededor nos alentaban y se sumaban al evento velozmente. Un flash apabullante y poderoso. Nuestro rubio estrella parecía un resaltador incrustado en medio del ambiente tirando danza en todas las direcciones, producción robaba gin tonics por la barra, y el resto de nuestros comensales habían perdido el filtro y ya estaban en cualquiera.
Otro mini Sodoma se fue armando cuando los amigos del presidente cayeron a las cuatro de la mañana con una cantidad de alcohol ridícula y destronaron para siempre la poca cordura que quedaba en el ambiente.
La nota final la dio algún integrante de la banda (que no vamos a quemar) cuando a las seis de la mañana, mientras lo metían en un auto de prepo, cerraba la noche al grito de: "¿porqué no me dejan irme con la negra?" a las puteadas y desconsolado.
| Y daaale... total... |
Copito de carbón y de nieve...
|
| Mejores amigos... |
El minicooper de Sthe arrancó y nosotros atrás como poudimos lo seguimos. Nos volvíamos a pasar la última noche al township para hacer un cierre de Durban a todo trapo en el estadio mundialista recientemente inaugurado.
Entonces resta despedirnos y decir que nos encontramos en el próximo post cuando jueguen por la copa de leche Amazulus vs. Sundowns.
Una banda poco usual...
|













